lunes, 5 de enero de 2009

Al mal tiempo buena cara

Claudia Campos. MHS.

Se acabaron las fiestas de fin de año, comenzo el 2009 y de nuevo la realidad de vida asoma a nuestra ventana. Y es que muchas personas aun siguen creyendo que como por arte de magia todo cambia cuando llega un nuevo año. Y la realidad es que la vida continua igual a como uno la percibe, la vive y la siente.
En esta epoca de invierno donde afuera hace frío, mucho frío; se ve el aliento de las personas al respirar, mientras caminan envueltos en abrigos y bufandas y las manos en los bolsillos. Quizá caiga nieve o hielo, pero hay gente que tiene su corazón caliente, y no importa el frío de las calles; personas que tienen una razón para vivir, personas felices y que saben amar, que saben convertir todas las cosas duras de la vida en algo bueno, algo positivo, tienen esperanza, y se esfuerzan por mantener un clima de paz y calor en sus hogares, en su trabajo. Seria maravilloso rodearnos de estas personas y aprender de ellas. Pues debe ser muy duro que ahí afuera haga frío y que el corazón esté congelado, hecho hielo, también. Frío por fuera y frío por dentro. Hielo es la desesperanza, dejarse arrancar día a día los restos de confianza a los que uno se agarra para seguir viviendo. Hielo es el resentimiento, el miedo a la vida, al futuro, a la vejez, a la enfermedad y a la soledad
Por eso para poder sanar y vivir con una actitud mas positiva, necesitamos que salga el sol dentro de nosotros mismos, el sol de la esperanza, del amor, del optimismo, de la paz interior; tenemos que forzarnos a nosotros mismos y, antes que nada, obligarnos a creer que el sol puede salir en nuestra vida. La persona que por todo se desespera puede tener muchas razones y excusas, pero también algo de responsabilidad porque las penas, sufrimientos, apuros económicos, contratiempos, están repartidos en la vida de todos, pero ahí esta también la mente, nuestra mente, para buscar soluciones a los problemas.
Debemos aprender que en la vida no todos los momentos son buenos, hay algunos peores que otros e incluso algunos son indeseables. La clave esta en aceptar los hechos que son irremediables sin ningún tipo de frustración o enojo desmedido. Una reacción emotiva descontrolada o negativa para afrontar un momento duro en la vida es una clara muestra de debilidad y fracaso. Al contrario, la serenidad, el autocontrol y la visión positiva de las cosas son las mejores armas para enfrentar con éxito lo que te toca vivir.
Tratar de cambiar nuestra vida sin cambiar nuestra actitud, es como pintar sobre el óxido: parece bonito hasta que la corrosión vuelve a salir a la superficie.
Y lo mas importante entender que yo no puedo controlar el clima de afuera, pero sí el interior de mi espíritu. Los problemas lo pueden quebrantar a uno si se deja, pero pueden fortalecerlo si los enfrenta como retos magníficos. Y al hacerlo sentiras que el sol esta dentro de ti.

Claudia Campos.MHS.Psicologa Clinica, Master Sexualidad Humana y Pareja.

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